El comportamiento del clima sigue siendo un factor crítico y determinante para la planificación de los sistemas agrícolas y ganaderos de la región centro de Santa Fe. Finalizando el mes de agosto, la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Rafaela dio a conocer su informe climatológico resumido para el año 2026.
Los datos procesados reflejan una campaña invernal rigurosa que, al 28 de agosto, ya ha completado estadísticamente el cupo promedio de eventos de frío extremo esperados para todo un ciclo anual.
El patrón de fondo: ¿Cómo juega la historia?
Para poner en perspectiva el comportamiento de la campaña actual, es fundamental analizar el promedio histórico registrado entre 1944 y 2026. La estadística de largo plazo revela que Rafaela experimenta normalmente unas 32 jornadas de helada por año. Asimismo, el período típico de ocurrencia de estos fenómenos abarca un total de 144 días, iniciándose en promedio el 5 de mayo (fecha media de la primera helada) y finalizando el 25 de septiembre (fecha media de la última helada).
No obstante, la variabilidad del clima regional suele deparar sorpresas extremas en los registros históricos del INTA. En este sentido, los analistas recuerdan que la helada más temprana ocurrió el 18 de febrero de 2023, mientras que el evento más tardío y peligroso para los cultivos estivales se produjo un 13 de diciembre de 2010.
Radiografía térmica del año 2026
Al desglosar el comportamiento térmico del año en curso, el informe detalla que se han contabilizado exactamente 32 días con heladas en 2026 hasta el 28 de agosto. El comportamiento mensual muestra que el frío comenzó a presionar temprano: abril aportó 1 día de helada, seguido de un mayo sumamente hostil que acumuló 10 días, una marca que se repitió de manera idéntica en el mes de junio con otros 10 días.
Durante el bimestre de julio y lo que va de agosto, el termómetro dio un relativo respiro en frecuencia, registrándose 7 días y 4 días con heladas, respectivamente.Sin embargo, menor cantidad de días con heladas en julio no significó menor intensidad de frío. El hito más severo de la temporada se registró justamente en el inicio de ese mes, cuando el termómetro marcó la mínima absoluta del año con -4,9 °C el pasado 3 de julio.
Este fuerte impacto térmico se condice con la tendencia histórica de la región, donde el bloque invernal clave de junio, julio y agosto concentra el 75% de las heladas históricas.
Perspectivas para el productor agropecuario
Aunque el número de heladas ya igualó la media histórica de 32 días, los productores del centro santafesino saben que el invierno aún no se ha retirado. Dado que la fecha media de la última helada se ubica hacia el 25 de septiembre, el riesgo de eventos tardíos sigue latente durante el próximo mes.
En un escenario donde los cultivos de invierno definen sus rendimientos y los recursos forrajeros de las cuencas lecheras requieren estabilidad, el monitoreo diario y el seguimiento de los pronósticos de corto plazo continuarán siendo herramientas indispensables para mitigar pérdidas en el tramo final de la campaña invernal.
Fuente: INTA Rafaela
Fuente: Rafaela Noticias





