La confirmación de la visita del papa León XIV a la Argentina despertó una profunda expectativa dentro de la Iglesia. Para el obispo de la Diócesis de Rafaela, monseñor Pedro Torres, no se trata únicamente de un acontecimiento histórico, sino de una oportunidad espiritual para todo el país. En diálogo con este medio, reflexionó sobre la figura del Pontífice, el impacto que puede tener su llegada y la manera en que los argentinos deberían prepararse para recibirlo.
Torres aclaró que no ha mantenido un encuentro personal con León XIV desde que fue elegido Papa, aunque recordó que posiblemente coincidieron en alguna reunión grupal en Roma. «Me alegra que venga a verme. Vamos a verlo, Dios mediante, en Buenos Aires, cuando llegue, en algunos eventos también, y si me da el cuero vamos a ir a Córdoba también», expresó, anticipando que espera acompañar distintas actividades de la visita.
Un Papa con experiencia misionera y mirada universal
Consultado sobre la personalidad del nuevo Pontífice, el obispo destacó su formación agustiniana y su extensa experiencia pastoral.
«Él ha sido un agustino, vale decir, discípulo del carisma de San Agustín», explicó, recordando además que antes de ser Papa fue superior general de la orden y visitó comunidades agustinas en todo el mundo.
Según Torres, esa trayectoria le permitió construir «una mirada universal que no la ha recibido por los libros, sino de caminar el mundo en sus realidades más variadas». También destacó su fuerte experiencia misionera en Perú: «Nacido en Estados Unidos, se hizo peruano con los peruanos en Chiclayo».
Para el obispo, hoy quien llega al país ya no es el religioso que conocieron muchos años atrás, sino el sucesor de Pedro.
«El que nos visita ya no es Prevost, sino el Papa León. Como sucesor de Pedro», remarcó.
«Sueño que la visita del Papa sea una visita sanante»
Torres afirmó que recibió la noticia con una fuerte carga emocional y expresó cuál es su mayor esperanza para esta visita.
«Yo sueño que la visita del Papa sea una visita sanante. A tantas heridas de nuestro pueblo, no sólo en lo económico, en lo anímico, en nuestras peleas, grietas, como le quieras llamar», sostuvo.
Al mismo tiempo, consideró que la presencia del Pontífice puede ayudar a potenciar las fortalezas del país.
«Que el Papa nos permita potenciar todos los dones que Dios nos ha dado, en una Argentina que también es ejemplo al mundo de integración de la diversidad, de compartir, de alegría, de fiesta».
Paz, unidad y dignidad humana
Durante la entrevista, el obispo también hizo referencia a algunos de los temas que, a su entender, caracterizan el pontificado de León XIV.
Mencionó especialmente el documento Humanitas, dedicado a la dignidad humana en tiempos de la inteligencia artificial, y señaló que el Papa insiste en «el misterio que Jesús se hizo hombre».
Además recordó recientes mensajes dirigidos a los jóvenes, donde los invitó «a descubrir la oración como camino de humanización y también a construir la civilización del amor».
«Creo que nos va a decir más o menos esto, invitándonos a la paz», resumió.
«Depende de él y depende de nosotros»
Frente a la expectativa que genera la visita, Torres sostuvo que el fruto del viaje no dependerá únicamente del Papa, sino también de la actitud de quienes participen.
«Nosotros tenemos que preparar el corazón para recibir el anuncio del Evangelio», afirmó, comparando esa preparación con el trabajo previo que realiza un productor antes de sembrar o un tambero antes del ordeñe.
Advirtió además que el acontecimiento perdería sentido si se redujera solamente a un espectáculo.
«Si nos quedamos sólo en los fuegos artificiales, en las luces y en los flashes, la cosa no nos va a servir».
En esa misma línea, pidió que quienes asistan prioricen escuchar el mensaje antes que registrar el momento con sus teléfonos.
«A veces en la plaza no sabe si se encuentra con personas o con celulares. Entonces, mirémoslo a los ojos, escuchémoslo con el corazón y pongámonos en marcha con su invitación a la misión».
Córdoba y una visita pensada para todo el país
Como cordobés, Torres manifestó una alegría especial porque esa provincia será uno de los destinos del Pontífice.
Sin embargo, aclaró que espera que Córdoba sea «anfitriona del interior del país», recibiendo a fieles provenientes de Catamarca, La Rioja, Tucumán, Santiago del Estero y otras provincias.
«La idea es que el Papa ahí también tenga una experiencia de alegría y esperanza», afirmó.
Respecto de la organización diocesana, explicó que todavía aguardan la programación oficial para definir cómo será la participación de los fieles.
«Habrá que ver, cada uno podrá elegir a dónde va, si a Luján, a Buenos Aires, a Córdoba», señaló, aunque reveló que personalmente ya comenzó a ahorrar para afrontar los gastos del viaje.
También recordó que muchos encuentros eclesiales previstos para este año fueron reprogramados para 2027 debido a la visita papal.
«No viene a Buenos Aires, viene a Argentina»
Uno de los conceptos que más enfatizó Torres fue que la visita debe entenderse como un acontecimiento nacional.
«El Papa que está caminando no viene a Buenos Aires, viene a Argentina», afirmó.
Incluso destacó que la gira fortalecerá los vínculos con otros países de la región.
«Nos hermana con Uruguay, nos hermana con Perú… Hoy nos sentimos hermanados con la patria grande de América Latina».
La comparación con Francisco
Consultado sobre si la llegada de León XIV puede cerrar la herida que dejó la ausencia de Francisco durante su pontificado, Torres respondió que, en parte, se trata de «una herida autoinfringida». Recordó que el propio Francisco le dijo en 2013: «Yo no voy porque ya estuve», en referencia a los 75 años que vivió y desarrolló su ministerio en la Argentina antes de ser elegido Papa.
El obispo explicó además que, al comienzo de su pontificado, Francisco pensó que su servicio sería breve debido a su estado de salud y optó por recorrer el mundo. Más adelante, cuando quiso visitar el país, «ya no estaban dadas las condiciones por muchas razones».
Sin embargo, pidió no reducir la llegada de León XIV a esa ausencia.
«Sería mezquino pensar que el Papa viene a llenar el hueco de la no venida de Francisco. Es mucho más».
Para Torres, la visita representa una oportunidad para mirar el pontificado desde otra perspectiva y dejar de interpretar cada mensaje papal exclusivamente desde la realidad política argentina.
«El Papa Francisco, como el Papa León, buscan anunciar a Jesucristo y también las implicancias sociales del Evangelio».
Los gestos y el diálogo con quienes piensan distinto
Otro de los temas abordados fue la importancia del diálogo interreligioso.
Torres señaló que León XIV ha mostrado con sus gestos que «encontrarse con el hermano que piensa distinto y que es hermano» resulta indispensable.
Explicó que ese diálogo debe ser respetuoso y orientado a la fraternidad y la paz, algo que, según sostuvo, ya forma parte de la vida cotidiana en los ámbitos laborales, sociales y culturales.
«El Papa nos muestra que el camino es el diálogo respetuoso, comprendiendo al otro y valorando también sus dones», expresó.
Un llamado a prepararse desde ahora
Sobre el cierre de la entrevista, el obispo invitó a comenzar la preparación espiritual mucho antes de la llegada del Santo Padre.
«Recemos para que el paso del Santo Padre sea un paso del Espíritu y ya en la oración nos preparamos para ser tierra fértil a la semilla que Él quiera sembrar», expresó.
Finalmente, resumió el sentido que, a su juicio, debería tener esta visita para todos los argentinos.
«Se trata no de crear adeptos, sino buscar, aprender a amar, que sin eso no servimos para nada».
Fuente: Rafaela Noticias







