El panorama agrícola para el centro y norte de la provincia de Santa Fe presenta un escenario de contrastes marcado por la transición estacional y la inestabilidad climática. Según el último reporte del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), correspondiente a la semana entre el 29 de julio y el 4 de agosto de 2026, la región ha dado el puntapié inicial a la campaña de cosecha gruesa 2026 – 2027 con las primeras labores de implantación de girasol.
No obstante, las condiciones ambientales caracterizadas por lluvias, nieblas y una saturación de humedad en los perfiles de suelo han impuesto un freno significativo a las tareas de recolección de los cultivos remanentes del ciclo anterior.
El reporte del SEA analiza datos del relevamiento en doce departamentos del Centro Norte de Santa Fe, incluidos Castellanos, San Cristóbal, Las Colonias y San Martín.
Girasol y suelos: un inicio con perfiles recargados
El inicio de la siembra de girasol se ha concentrado inicialmente en el centro del departamento General Obligado, donde se han observado los primeros lotes roturados. Los productores cuentan con una intención de siembra de 170.000 hectáreas en toda el área de estudio del SEA, favorecida por una muy buena disponibilidad de agua útil en los primeros 20 centímetros del perfil del suelo. Esta reserva hídrica en la cama de siembra garantiza una emergencia uniforme del cultivo, aunque las labores dependen estrictamente de la posibilidad de acceso a los predios, limitada en las zonas de menores cotas topográficas.
Pese a este inicio auspicioso para el girasol, el exceso de agua ha comenzado a generar complicaciones logísticas. Las precipitaciones de montos pluviométricos regulares a importantes han incrementado los encharcamientos y anegamientos en las superficies de bajas posiciones topográficas. Este exceso hídrico es una preocupación latente que ya ha sido advertida por autoridades locales en el marco de los preparativos para fenómenos climáticos como «El Niño», los cuales prevén periodos de lluvias fuertes y recurrentes.
Demoras críticas en la cosecha de algodón y maíz
En la otra cara de la moneda, los cultivos de la cosecha gruesa saliente sufren las consecuencias de la falta de sol y la humedad ambiente. El avance de la cosecha de algodón fue casi nulo durante la última semana debido a las lloviznas y nieblas persistentes que mantuvieron la fibra con niveles de humedad inadecuados para su recolección. Este retraso no solo posterga el ingreso de divisas, sino que afecta directamente la calidad de la fibra y reduciría los rendimientos finales, impactando en la rentabilidad del productor algodonero.
Situación similar atraviesa el maíz tardío, cuyo proceso de cosecha continúa avanzando de forma muy lenta. Las empresas agropecuarias apenas han podido aprovechar ventanas de dos a tres días con escasa insolación para movilizar las cosechadoras. La humedad del cereal sigue siendo el principal factor limitante, obligando a los operadores a esperar mejores condiciones ambientales para evitar pérdidas por deterioro de grano en el campo.
El trigo completa su etapa inicial bajo presión hídrica
En cuanto a los cultivos de invierno, el trigo ha finalizado su etapa de implantación alcanzando un total de 462.500 hectáreas en la región. En términos generales, los trigales avanzan de manera normal, mostrando una muy buena germinación, emergencia y macollaje. La densidad de ejemplares por superficie es la adecuada y, hasta el momento, no se han detectado plagas o enfermedades que comprometan el potencial de rendimiento.Sin embargo, el informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe advierte sobre los primeros signos de estrés por excesos hídricos en zonas puntuales.
Se han relevado lotes en estado regular con cambios de coloración de verde intenso a verde amarillento debido al exceso de agua en los departamentos de Vera, San Justo y Las Colonias. Mientras que en sectores del centro y sur de Las Colonias el cultivo se mantiene en estado bueno a excelente, en el sur de Vera se registraron lotes totalmente encharcados, lo que obligará a un monitoreo constante de la evolución de las reservas en los perfiles para asegurar que el desarrollo vegetativo no se vea truncado por la falta de oxígeno en las raíces.
Fuente: Rafaela Noticias





