La secretaria de Hacienda y Finanzas de la Municipalidad de Rafaela, Silvina Bravino, reconoció que la situación económica obliga al Ejecutivo local a revisar distintos aspectos del presupuesto para afrontar una caída sostenida de los ingresos y mantener el equilibrio financiero del municipio.
La funcionaria explicó que desde el primer semestre ya se observaba una tendencia preocupante en la coparticipación nacional, que si bien continúa creciendo en términos nominales, pierde poder adquisitivo frente a la inflación. A ello se suma una disminución en la recaudación del Derecho de Registro e Inspección (DREI), uno de los principales recursos propios del municipio.
Bravino indicó que el escenario se agravó tras la decisión del Concejo Municipal de no actualizar la Unidad de Cuenta Municipal (UCM), lo que impactó directamente en los ingresos previstos por la tasa general de inmuebles.
“Ya veíamos que ciertos ajustes íbamos a tener que hacer”, sostuvo la funcionaria, quien señaló que el gasto en salarios y cargas sociales representa aproximadamente el 50% de los recursos municipales.
Entre las medidas que actualmente se encuentran bajo análisis, mencionó la posibilidad de no renovar algunos contratos, suspender temporalmente otros casos que estén siendo evaluados y revisar el esquema de horas extras en distintas áreas municipales.
Según explicó, las horas extras tienen una fuerte incidencia en sectores como la Guardia Urbana, Protección Vial y Comunitaria y Servicios Públicos, por lo que se estudian alternativas para limitar ese gasto sin afectar prestaciones esenciales.
La revisión también alcanza a algunos servicios que presta el municipio. En ese sentido, Bravino reconoció que podría analizarse una reducción en la frecuencia de determinadas prestaciones, entre ellas la recolección de residuos y el transporte público.
Respecto del sistema de colectivos urbanos, recordó que desde 2024 dejó de recibir subsidios nacionales y actualmente se sostiene con recursos municipales y los aportes de los usuarios. “El año pasado el costo superó los 2.000 millones de pesos”, señaló.
Consultada sobre las críticas de sectores de la oposición respecto de una supuesta mala administración de los recursos municipales, Bravino rechazó esas acusaciones y aseguró que nunca recibió documentación concreta que respalde esos cuestionamientos.
“Si hay mala administración, que se diga específicamente dónde están los desvíos”, afirmó. Además, sostuvo que la actual gestión recibió una situación financiera compleja y que hoy se encuentra trabajando en un plan de acción enfocado en sostener obras y servicios.
En cuanto a la relación con los proveedores, aseguró que el municipio continúa pagando en plazos que oscilan entre los 30 y 45 días y que no se prevé, por el momento, extender esos vencimientos como mecanismo de financiamiento.
Por otra parte, confirmó que el medio aguinaldo de los trabajadores municipales está garantizado. “El 30, junto con los sueldos, se va a pagar el aguinaldo”, afirmó.
Finalmente, Bravino reconoció que la administración financiera atraviesa un momento delicado y que el seguimiento de la caja municipal es una preocupación permanente. “La Municipalidad es la empresa más grande que tiene Rafaela. La responsabilidad es enorme y la cabeza funciona las 24 horas pensando distintos escenarios para que todo esté en orden”, concluyó.





