El abogado laboralista y ex ministro de Trabajo de Santa Fe, Juan Manuel Pusineri, afirmó que el empleo privado registrado atraviesa una etapa de estancamiento en la provincia y señaló que, en los últimos dos años, se perdieron más de 13 mil puestos de trabajo.
En diálogo con LT9, explicó que los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran que desde hace más de un año la cantidad de trabajadores registrados se mantiene prácticamente sin cambios, en torno a los 510 mil empleos.
«Hay meses donde el empleo sube un poco y otros donde baja, pero en términos generales existe una situación de estancamiento», indicó.
Pusineri precisó que entre diciembre y marzo de este año se registró una caída de 1.500 puestos laborales, aunque destacó que marzo mostró una recuperación respecto de los meses anteriores.
Sin embargo, sostuvo que si se toma como referencia el inicio de la actual gestión nacional, el balance es negativo. «En Santa Fe se perdieron más de 13 mil empleos privados en estos dos años», remarcó.
Menos empleo registrado y crecimiento de otras formas laborales
El ex funcionario consideró que la pérdida de empleo formal derivó en una migración hacia formas de trabajo de menor calidad, como las plataformas digitales o el empleo informal.
«Lo que se observa es que muchas personas que pierden su trabajo terminan volcándose a actividades como Uber o repartos para poder sostener sus ingresos», señaló.
Además, atribuyó esta situación al esquema económico implementado desde fines de 2023, que impactó tanto en la actividad empresarial como en el consumo interno.
El problema no es la capacitación, sino la falta de demanda
Consultado sobre la falta de mano de obra calificada, Pusineri reconoció que se trata de una problemática histórica en la Argentina, especialmente en momentos de crecimiento industrial.
No obstante, consideró que hoy el principal obstáculo no pasa por la formación de los trabajadores sino por la escasa generación de puestos laborales.
«Hoy no se toma personal, ni calificado ni no calificado. El problema no es la capacitación; el problema es que no hay consumo», afirmó.
Dos realidades económicas
Por último, el ex ministro diferenció entre los sectores vinculados a la exportación, como el agro, la energía y la minería, que mantienen niveles de competitividad y generación de divisas, y la economía urbana, ligada al comercio, la industria, los servicios y la construcción.
«Hay sectores muy competitivos, pero también una gran parte de la población urbana que la está pasando mal porque esos rubros no logran despegar», concluyó.






