Pese a que hace poco más de dos semanas el Municipio de Rafaela reglamentó el funcionamiento de aplicaciones de transporte como Uber y DiDi, hasta el momento un solo conductor inició formalmente el trámite de habilitación para adecuarse a la nueva normativa.
Según pudo saber RAFAELA NOTICIAS, desde la puesta en marcha del Régimen de Movilidad Urbana se registraron varias consultas informales en la Oficina de la Subdivisión de Control y Transporte Público para conocer los requisitos exigidos por la ordenanza aprobada en diciembre pasado. Sin embargo, uno solo de esos choferes (perteneciente a DIDI) regresó para avanzar con la inscripción y obtener la correspondiente entrega de la habilitación, que se produjo este martes.
De esta manera, los conductores de aplicaciones continúan en su mayoría trabajando por fuera del esquema legal establecido por el Municipio, mientras persisten las críticas de este sector al sistema aprobado por el Concejo Municipal.
Uno de los principales cuestionamientos apunta al costo económico que implica cumplir con las exigencias locales. Entre ellas, la obtención de la licencia profesional —que supera los 100 mil pesos—, seguros específicos para transporte de pasajeros y otros requisitos técnicos.
“Nosotros hacemos esto para ganar unos mangos y nos terminan pidiendo gastos muy altos. Va en contra de lo que buscamos, que justamente es tener una herramienta para generar un ingreso”, señalaron choferes consultados por este medio.
Además, remarcan diferencias entre las exigencias municipales y las condiciones que imponen las propias aplicaciones. Mientras la ordenanza local establece una antigüedad máxima de 15 años para los vehículos, plataformas como DiDi permiten actualmente autos modelo 2004 en adelante.
“No estamos en contra de la regulación, pero no somos ilegales”, habían expresado en aquel encuentro, donde también cuestionaron las multas y controles municipales que comenzaron a aplicarse tras la aprobación de la ordenanza.
Entre los reclamos más reiterados aparecen la exigencia de licencia profesional, los seguros específicos y el costo total de la habilitación. Los trabajadores sostienen que muchos utilizan las plataformas como una actividad complementaria para sostener ingresos y consideran que las condiciones actuales terminan alejando a los conductores de la formalización.
Por ahora, y pese a los planteos realizados, no existen definiciones concretas sobre posibles modificaciones a la normativa. Mientras tanto, el registro permanece abierto, aunque con un chofer inscripto oficialmente.








