La incertidumbre se traslada a los surtidores de Rafaela. Este lunes, la conducción de YPF mantendrá un encuentro clave con los principales referentes del sector petrolero para determinar qué sucederá con los valores de la nafta y el gasoil. La reunión ocurre justo antes del vencimiento del esquema de congelamiento de precios que rige desde el 1° de abril.
El acuerdo, impulsado originalmente por el CEO de la compañía, Horacio Marín, permitió amortiguar el impacto de la suba internacional del crudo durante un mes y medio. Sin embargo, con el plazo legal finalizando el próximo 15 de mayo, las empresas del sector aseguran que la brecha respecto a la paridad de importación es insostenible, estimando un atraso del 15% en los precios actuales.
En las estaciones de servicio locales de banderas como Shell, Axion y Puma, el movimiento es seguido con atención. Como es habitual en el mercado energético argentino, la decisión que tome la petrolera estatal funcionará como el «techo» que luego replicará el resto de las operadoras.
El contexto es complejo para el Gobierno Nacional, que intenta consolidar una inflación a la baja. Un incremento significativo en el transporte y la logística impactaría de lleno en la estructura de costos de los comercios y empresas de la región. No obstante, la volatilidad internacional por el conflicto en Medio Oriente y el aumento de costos de refinación interna presionan para que se aplique, al menos, un esquema de aumentos escalonados a partir de la próxima semana.
Por ahora, no hay confirmación oficial sobre el porcentaje de la suba, pero los estacioneros locales aguardan novedades inminentes tras el cónclave de mañana.








