Matías Tabar, socio del grupo Alta Arquitectura, fue citado a indagatoria y aportó documentación que incluye contratos, presupuestos y facturas. Las obras se desarrollaron durante diez meses, entre septiembre de 2024 y julio de 2025, en un lote de 400 metros cuadrados ubicado en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
Según el testimonio, las reformas implicaron un desembolso que supera los 120.000 dólares que habría costado la compra original de la propiedad. El contratista aclaró ante la Justicia que no se tramitaron expedientes municipales ni se presentaron nuevos planos, dado que los trabajos se realizaron sobre la estructura existente.
El detalle de las remodelaciones
Entre las refacciones realizadas se destaca la instalación de una parrilla de lujo valuada en 15.000 dólares y la renovación integral de la piscina. Esta última fue reformulada para reducir su profundidad, incorporando revestimiento de piedra en el interior y mármol travertino en el exterior.
El proyecto incluyó además el cambio de pisos por porcelanato, mejoras en la cocina con mesada, isla y desayunador, la remodelación del sector de entrada con pérgola y garage, además de trabajos de pintura, reparación de paredes, revestimientos exteriores y mejoras en la escalera.






