Con la llegada de las primeras olas de frío intenso a la ciudad, el consumo de energía eléctrica se dispara debido al uso de estufas, caloventores y aires acondicionados. Para prevenir accidentes domésticos y sobrecargas en las instalaciones, Rafaela Noticias conversó con Claudio Domínguez, electricista y docente del Centro de Formación Profesional, quien brindó consejos prácticos y alertó sobre los errores más comunes al intentar climatizar el hogar.
Uno de los puntos críticos señalados por Domínguez es el uso indebido de multitomas o «zapatillas» para conectar aparatos de alto consumo. El especialista advirtió que un caloventor pequeño, aunque parezca inofensivo, tiene un consumo eléctrico similar al de un aire acondicionado de 3.000 frigorías.
«El problema no es usar la zapatilla, sino qué conectamos en ella. Es ideal para componentes electrónicos de bajo consumo como el televisor, el router o el cargador del celular, pero nunca para aparatos con resistencia eléctrica como caloventores o pavas eléctricas», explicó el docente. Conectar un caloventor y una pava eléctrica en simultáneo puede llevar el cableado al límite de su capacidad, generando riesgos de cortocircuitos o incendios.

Para quienes buscan cuidar el bolsillo sin pasar frío, Domínguez recomendó prestar atención a la etiqueta de eficiencia energética al comprar electrodomésticos, priorizando siempre la clase A. Asimismo, destacó que la tecnología inverter en aires acondicionados es una de las opciones más eficientes actualmente.
Otro consejo útil para el ahorro es el uso de interruptores horarios enchufables. Estos dispositivos permiten programar, por ejemplo, el funcionamiento de un termotanque eléctrico para que solo caliente agua en las franjas horarias de mayor uso, evitando que el aparato encienda constantemente por pérdida de temperatura ambiente.
Domínguez subrayó la importancia de contar con instalaciones normalizadas que incluyan:
- Disyuntor diferencial: Fundamental para la seguridad de las personas. Se recomienda presionar el botón de «test» una vez por mes para verificar su correcto funcionamiento.
- Llaves térmicas: Para proteger los cables de sobrecargas.
- Circuitos independientes: En construcciones nuevas, lo ideal es separar la iluminación de los tomacorrientes y tener líneas especiales para aires acondicionados o termotanques.
Para quienes viven en casas con instalaciones antiguas (con tapones fusibles o llaves antiguas), la recomendación es consultar con un electricista matriculado para adecuar el tablero a las normas vigentes. Además, una revisión anual antes del invierno es clave para detectar posibles fallas en los equipos de calefacción.

Finalmente, el docente destacó la gran respuesta de la comunidad ante las propuestas educativas del Centro de Formación Profesional, que este año cuenta con más de 1.000 inscriptos en áreas como electricidad, carpintería, gastronomía y diseño gráfico. En ese marco, mencionó que se está trabajando junto a la Asociación de Electricistas (ASELAF) en un proyecto de ordenanza para promover «instalaciones eléctricas seguras» en la ciudad, adaptando las normativas a los altos consumos tecnológicos actuales.







