Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída en las últimas horas, con retrocesos cercanos al 7%, impulsados por un cambio en el clima geopolítico en Medio Oriente y la expectativa de nuevas conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
El factor central detrás del movimiento del mercado es el posible avance en las negociaciones diplomáticas anunciadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien señaló que podrían retomarse los diálogos con Teherán durante el fin de semana. Estas señales fueron interpretadas por los inversores como un indicio de desescalada del conflicto que afecta a la región desde fines de febrero.
En este contexto, el mercado petrolero reaccionó rápidamente. La posibilidad de un acuerdo abre la puerta a una eventual normalización del suministro, especialmente en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Una reapertura, incluso parcial, implicaría el regreso de grandes volúmenes de crudo al mercado, presionando los precios a la baja.
En paralelo, informes recientes indican que Irán habría permitido nuevamente el tránsito en la zona, lo que refuerza las expectativas de alivio en la oferta global. Este giro contrasta con las semanas previas, cuando el conflicto y los bloqueos navales llevaron al barril a superar los 100 dólares, en medio de temores por una crisis energética global.




