La historia de Gregorio Navarro, el hombre de 68 años que había llegado a Rafaela tras perder su hogar en La Madrid, Tucumán, tuvo un rápido desenlace solidario. Luego de haber sido visto en la Terminal de Ómnibus, su situación fue advertida y ya se encuentra asistido, a la espera de poder continuar su viaje hacia Rosario.
Navarro había relatado que las inundaciones arrasaron con su vivienda, un precario rancho de madera y techo de tierra donde también criaba animales para subsistir. “El agua me sacó todo”, había contado, al explicar que logró rescatar únicamente su documento antes de quedar en la calle.







