El Jardín de Infantes N.º 5 “Federico Froebel”, ubicado en el corazón del barrio Barranquitas, celebra sus 50 años de vida institucional, una fecha significativa para la comunidad educativa que, a lo largo de las décadas, ha acompañado la formación de cientos de niños y niñas. El acto central se realizará el 31 de marzo a las 17:30 horas, frente al edificio del jardín. La celebración incluirá actividades institucionales y la apertura del establecimiento para que la comunidad pueda recorrer sus instalaciones.
La directora del establecimiento, Bárbara Ristorto, destacó la importancia de este aniversario y el compromiso cotidiano del equipo educativo. “Han pasado realmente muchísimos años, 50 años desde la creación de este jardín provincial que tiene la particularidad de ser de jornada completa. Los niños permanecen aquí desde la mañana hasta la tarde, lo que implica una tarea pedagógica ardua, donde se puedan ofrecer diversidad de oportunidades para que los chicos puedan apropiarse del saber e introducirse al mundo”, explicó.
Una institución con identidad en el barrio
Actualmente, el jardín cuenta con aproximadamente 145 alumnos distribuidos en 14 secciones, con siete salas en el turno mañana y siete en el turno tarde. Durante la jornada escolar, los niños reciben desayuno, almuerzo y merienda, lo que constituye un servicio fundamental para muchas familias.
En ese sentido, Jessica, madre de alumnos y exalumna de la institución, valoró el rol social que cumple el jardín. “Es un lugar que me ayudó muchísimo porque puedo trabajar con tranquilidad sabiendo que mis hijos están bien cuidados. Yo también vine a este jardín y ahora vienen mis hijos. Es un orgullo para nuestra familia”, expresó.
La institución también cuenta con un equipo de trabajo consolidado, integrado por docentes, personal de cocina, celadoras y auxiliares. Silvia, ecónoma del establecimiento desde hace 25 años, recordó su experiencia en el lugar: “He visto pasar muchos chicos que hoy son adultos y te reconocen cuando te ven. Eso es muy lindo”.


El paso del tiempo y el crecimiento institucional
A lo largo de sus cinco décadas, el Jardín fue ampliando sus instalaciones y adaptándose a las necesidades de la comunidad. Inicialmente funcionó en otro espacio del barrio y luego se construyó el edificio actual, que con el tiempo incorporó nuevas aulas, sanitarios y espacios comunes.
La institución también atravesó situaciones complejas vinculadas a las condiciones climáticas y a la infraestructura del barrio en sus primeros años. Personal del establecimiento recordó episodios de inundaciones que dificultaban el acceso al edificio y obligaban a tomar medidas excepcionales para resguardar a los alumnos.
Con el paso del tiempo, el crecimiento urbano y las obras de infraestructura permitieron mejorar las condiciones del entorno, consolidando al jardín como un referente educativo del sector.
El vínculo con los exalumnos y la comunidad
El aniversario también convocó a exalumnos que regresaron a la institución para recordar su paso por las aulas. Uno de ellos fue David, de 17 años, quien cursó sus primeros años en el jardín y actualmente finaliza sus estudios secundarios.
“Me acuerdo mucho de los juegos, de los actos y de la comida. Si en el futuro tengo hijos y sigo viviendo en Rafaela, me gustaría que vengan a este jardín”, señaló. Desde la institución remarcaron que el vínculo con las familias y con quienes formaron parte de la historia del establecimiento constituye uno de los pilares de su identidad comunitaria.

Actividades y acto central por los 50 años
En el marco de los festejos por el aniversario, el jardín organiza distintas actividades educativas y conmemorativas a lo largo del año. Entre ellas, se destacan proyectos desarrollados por los alumnos de sala de cinco años, quienes investigaron la historia institucional y realizaron entrevistas a exdocentes y exalumnos.
“Vamos a tratar que sea un encuentro dentro de la formalidad que requiere el acto, pero lo más ameno posible para los niños, que son los verdaderos protagonistas y hacen posible este trabajo cada día”, afirmaron desde la conducción del establecimiento. De esta manera, el Jardín Federico Froebel celebra medio siglo de historia educativa en la ciudad, reafirmando su presencia en el barrio y su compromiso con la formación de las nuevas generaciones.






