Durante el fin de semana, gran parte de Rafaela se vio afectada por la baja presión e incluso la falta de agua potable, a raíz de una falla en el sistema de abastecimiento vinculada a las condiciones climáticas.
El gerente de Región Centro de Aguas Santafesinas, Fernando Lombardi, explicó que el inconveniente se originó el viernes al mediodía: “Se registró la salida de la línea aérea de 33 KVA que alimenta la estación 5 Angélica, que es la última del acueducto que viene hacia Rafaela, y eso comprometió el abastecimiento a la ciudad y a otras localidades”.
Según detalló, la falla fue consecuencia directa del temporal. “La EPE informó que, por las inclemencias climáticas y la tormenta fuerte que tuvimos, salió de servicio esta línea de media tensión, que es clave para nuestro sistema”, indicó.
A partir de ese momento, comenzaron las tareas conjuntas para detectar el problema, que demandaron varias horas debido a la complejidad del terreno. “Hubo que recorrer toda la traza, con campos inundados y condiciones difíciles, hasta que después de más de 48 horas se pudo ubicar la falla y empezar a normalizar el servicio”, explicó Lombardi.
Durante ese proceso, incluso se registraron daños adicionales en la infraestructura. “En el medio se quemaron equipos importantes de la estación y, por precaución, se mantuvo cortado el servicio para evitar daños mayores”, agregó.
Finalmente, el domingo por la tarde se logró restablecer el funcionamiento del sistema. “Se hicieron todas las pruebas necesarias y se comenzó a bombear de manera controlada hasta presurizar nuevamente la red. Hoy el servicio está normalizado en todo el sistema”, aseguró.
En cuanto al impacto en la ciudad, Lombardi estimó que alrededor del 50% de los usuarios sufrió mayores inconvenientes, principalmente en los barrios del norte. “Al estar más alejados de la planta, fueron los más afectados, con muy poco o nada de agua, mientras que el resto de la ciudad tuvo servicio reducido”, precisó.
El funcionario destacó además que Rafaela cuenta con una ventaja estructural que permitió evitar un corte total. “La ciudad tiene doble abastecimiento: el acueducto histórico Esperanza-Rafaela, los módulos de ósmosis inversa y, desde 2023, el acueducto Desvío Arijón. Eso permitió sostener el servicio, aunque con baja presión”, explicó.
Por último, Lombardi señaló que este tipo de eventos son excepcionales: “Es la primera vez que tenemos una falla de tantas horas desde que está en funcionamiento el acueducto. El sistema es confiable, pero ante eventos climáticos de esta magnitud, la afectación es inevitable”.
En ese sentido, recomendó a los usuarios hacer un uso responsable del recurso y, ante inconvenientes puntuales, realizar los reclamos a través de los canales oficiales de la empresa para su rápida atención.





