La provincia de Santa Fe dio un paso clave en materia de seguridad al aprobar en el Senado la adhesión a la Ley Nacional de Organizaciones Criminales, conocida como “Ley Antimafias”. La iniciativa, que ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados, quedó así convertida en ley provincial.
La normativa nacional —sancionada en 2025— introduce herramientas más contundentes para investigar y sancionar a las bandas delictivas, incluyendo penas más severas, decomiso de bienes y nuevas facultades para la Justicia y las fuerzas de seguridad.
Con la adhesión, Santa Fe podrá aplicar estos instrumentos en su territorio y articular de manera más directa con organismos federales en la lucha contra delitos complejos como el narcotráfico, el lavado de dinero, la trata de personas y la extorsión.
La medida se enmarca en un contexto de fuerte preocupación por la violencia vinculada al crimen organizado, especialmente en ciudades como Rosario, donde ya se registraron experiencias de aplicación de la ley en zonas específicas.
Desde el gobierno provincial destacan que la adhesión permitirá fortalecer la estrategia de persecución penal, atacando no solo a los autores materiales de los delitos, sino también a las estructuras económicas y logísticas de las organizaciones criminales.
La sanción legislativa representa, en ese sentido, un hito dentro de la política de seguridad impulsada por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, orientada a endurecer el combate contra las mafias y mejorar la coordinación entre jurisdicciones.






