El economista Matías Battista advirtió que la inflación de marzo podría ubicarse por encima del 3% y señaló que el aumento de los combustibles y de los servicios públicos presiona sobre el índice de precios, generando un mayor impacto en el poder adquisitivo de los salarios.
En diálogo con Radio Mitre Santa Fe, Battista analizó el último dato inflacionario y explicó que febrero cerró con un 2,9%, aunque algunos rubros registraron incrementos mucho mayores. “Los servicios públicos y los alquileres subieron cerca del 6,8%. Eso preocupa porque son gastos que las familias no pueden dejar de pagar”, explicó.
El economista sostuvo que, a diferencia de otros productos, en los servicios no existe margen para reemplazar consumos o buscar alternativas más económicas. “Si sube la carne o alguna bebida, uno puede sustituir marcas o directamente no comprar. Pero la luz, el gas, el agua o el alquiler hay que pagarlos sí o sí, y eso pega directamente en el salario disponible”, señaló.
Además, indicó que el inicio de marzo mostró una fuerte presión inflacionaria impulsada por el aumento del precio internacional del petróleo, que derivó en subas en los combustibles cercanas al 9% en las últimas semanas. Según explicó, el Gobierno tomó la decisión de incrementar retenciones a las exportaciones de crudo para desacoplar parcialmente el precio local del internacional.
Battista también advirtió sobre la caída de la actividad industrial, reflejada en el bajo nivel de utilización de la capacidad instalada. Entre los sectores más afectados mencionó al textil y al automotriz, con niveles cercanos al 24% de uso de su capacidad productiva. “De cada cuatro máquinas, apenas una está funcionando”, graficó.
En ese contexto, sostuvo que muchas empresas enfrentan una combinación de caída de la demanda, aumento de costos y competencia por importaciones, lo que las obliga a reducir producción, aplicar retiros voluntarios o achicar planteles para sostener la actividad.
Por otro lado, el economista señaló que algunos sectores vinculados a la exportación, como el energético y el agro, muestran un mejor desempeño, lo que genera una fuerte diferencia entre actividades que crecen y otras que se encuentran en retroceso.
“En la macroeconomía aparecen promedios que a veces maquillan la realidad. Hay sectores que están creciendo mucho y otros que están muy golpeados. Cuando se habla con empresarios o comerciantes, el diagnóstico sobre la situación actual es de mucha preocupación”, concluyó.





