«Parece increíble, veníamos pidiendo que se haga esto desde hace años y por fin se logró hacer», comentaban ayer los vecinos y comerciantes de Mitre al 500, mientras veían el despliegue de maquinarias y personal municipal «dando vueltas» literalmente el predio, retirando toneladas de basura acumulada y derrumbando paredes.
Si bien el complejo principal ubicado en la parte posterior y el acceso ubicado en un costado del predio no fueron tocados, fueron demolidas -con autorización judicial- las paredes que formaban parte de la construcción original que había en esa dirección, y que era una casa que perteneció durante más de cien años a una misma familia.

En la mañana de este jueves, el predio, ya sin chapas que hagan las veces de valla perimetral, apareció completamente limpio, como un gran terreno baldío. Ahora resta saber si se hará algún tipo de vallado permanente que impida el ingreso de intrusos o que otras personas arrojen basuras en el ilnterior, en este caso desde la vereda; y también si se hará algún tipo de restauración simple de la vereda, que en esa zona se convirtió en un pasillo alfombrado de restos de mampostería o simplemente suelo natural.
Lo cierto es que el panorama parecía este jueves muy distinto al de la madrugada del miércoles, cuando los vecinos reportaron los últimos incidentes importantes dentro del complejo, incluso con el estallido de un par de bombas de estruendo que alteraron al barrio.





