Después de casi tres décadas al frente de la Comisión Vecinal de barrio Jardín, Enrique «Quique» Méndez se prepara para cerrar una de las etapas más significativas de su vida. En vísperas de las elecciones del próximo 15 de marzo, el histórico referente confirmó que no renovará su mandato por motivos personales, dejando un legado de compromiso y trabajo a pulmón que ha marcado la identidad del sector.
La gestión como pasión y empatía
«Es una pasión enorme que llevo en mi corazón, un tesoro extremadamente grande: la empatía con mi comunidad», expresó Méndez con la voz entrecortada por la emoción. Durante la entrevista, fue tajante respecto al rol del dirigente barrial: desmitificó que las obras sean «logros» personales de la comisión, asegurando que «toda obra nace en el vecino, sugiriéndola, pidiéndola y reclamándola».
Para Méndez, el éxito de su larga trayectoria no se mide en cemento, sino en el vínculo humano: «Me voy feliz de haber cumplido, me llevo el saludo cordial, la admiración y el respeto de cada vecino».
Orgullo por un barrio cuidado
Uno de los datos que Méndez resaltó con orgullo es el estado de la sede vecinal. «Es la única sede de toda la ciudad que jamás fue vandalizada; no tiene ni un rayón», afirmó, atribuyendo este logro a la confianza depositada en los jóvenes y adolescentes del barrio. A pesar de considerar que el «orden social» se ha deteriorado a nivel sistémico, destacó que barrio Jardín conserva una esencia de respeto comunitario envidiable.
Reclamos pendientes y un mensaje al municipio
Pese a su balance positivo, «Quique» no ocultó su malestar por la falta de respuestas en temas puntuales de infraestructura. Mencionó que hace seis meses solicita el arreglo de los tableros del playón deportivo —donde juegan 150 chicos a diario— y la reposición del parapelotas, sin obtener soluciones por parte del Estado local.
«Queda pendiente la respuesta que el municipio le tiene que dar al barrio, no a mí», sentenció. También hizo un llamado a recuperar la empatía entre el municipio y el dirigente barrial, advirtiendo que «si se cae el dirigente, lo demás es mentira».
El consejo para los candidatos
A pocos días de que los vecinos elijan entre la Lista 2 y la Lista 9, Méndez dejó un consejo para quienes aspiran a sucederlo: «Que no busquen obra, que busquen empatía con el vecino. Es lo único que te vas a llevar al final de todo; no te llevás un mango, ni una silla, solo el respeto».
Con el 92% de las calles pavimentadas y un expediente que ubica a la calle Jauretche como próxima prioridad, «Quique» Méndez se retira de la vida pública vecinal dejando un barrio transformado y una vara muy alta en cuanto a representación territorial se refiere.