Argentina sufrió un nuevo retroceso en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, elaborado por la organización Transparencia Internacional, que mide cómo se percibe la corrupción en el sector público a nivel mundial. Con una puntuación de 36 sobre 100, el país descendió cinco lugares respecto al año anterior y se ubicó en el puesto 104 entre 182 países, según datos difundidos por la ONG.
Este resultado marca un deterioro en la percepción de transparencia durante el segundo año de gestión del presidente Javier Milei, tras no registrarse avances significativos en políticas anticorrupción ni en mecanismos efectivos de prevención y sanción, de acuerdo con analistas y organizaciones civiles. En 2024 Argentina había obtenido 37 puntos y estaba cerca del puesto 99, por debajo del promedio mundial y regional del índice.

El informe global del IPC 2025 revela un escenario preocupante en todo el mundo, donde la puntuación promedio general disminuyó y más de dos tercios de los países quedaron con valores inferiores a 50, evidenciando niveles elevados de percepción de corrupción incluso en democracias consolidadas.
La caída en el ranking sitúa a Argentina lejos de los líderes regionales como Uruguay y Canadá, que registran puntuaciones superiores, e invita a un debate interno sobre la necesidad de reforzar las instituciones y promover políticas de integridad y transparencia para recuperar la confianza pública y mejorar la posición internacional en esta materia.




