La nadadora argentina Mayte Puca volvió a ser protagonista en la Maratón Santa Fe Coronda, donde finalizó novena en la general y primera en la clasificación femenina. A poco más de una semana de la competencia, compartió sus sensaciones y destacó el acompañamiento del público santafesino, pese a no haber llegado en su mejor condición física.
Puca explicó que afrontó la tradicional prueba con una lesión reciente que condicionó su preparación, aunque remarcó que el objetivo fue dejar todo dentro del agua. Tanto la Santa Fe – Coronda como la Paraná – Santa Fe formaron parte de su puesta a punto para el gran desafío que se viene: el cruce del Río de la Plata, donde buscará establecer un récord mundial.
Durante la entrevista, la nadadora recordó sus primeras experiencias en aguas abiertas y describió al río como un escenario completamente distinto al mar o a la pileta. La corriente, el calor y la imposibilidad de ver bajo el agua, dijo, exigen una conexión mental profunda y una gran fortaleza interior.
Además, compartió su historia de vida marcada por la resiliencia. Nació con una grave lesión de cadera producto de una mala praxis y atravesó varias cirugías fallidas en la infancia. Como alternativa para evitar una nueva intervención, le recomendaron la natación como rehabilitación de por vida, disciplina que hoy define como su estilo de vida y la base de su salud física y emocional.
De cara al futuro inmediato, confirmó que el cruce del Río de la Plata está previsto entre el catorce y el diecisiete de marzo. Serán cuarenta y dos kilómetros desde Colonia hasta Punta Lara, una travesía que afrontará en soledad, acompañada por embarcaciones de seguridad. “Los obstáculos pueden convertirse en motor”, afirmó, dejando un mensaje inspirador para quienes atraviesan momentos difíciles.





