El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, reveló que dirigentes del propio PJ habrían amenazado con intervenir las estructuras provinciales del partido si los legisladores de esas jurisdicciones decidían apoyar la reforma laboral en el Congreso. Según Sáenz, esas advertencias se produjeron en el contexto de una fuerte negociación interna, en la que sectores del justicialismo buscan bloquear todo acompañamiento al oficialismo. “Hay gobernadores y diputados que han sido hasta amenazados con que les iban a intervenir el partido”, afirmó el mandatario salteño.
La acusación se produce a pocas horas de la votación clave en el Senado, prevista para este miércoles, donde el bloque peronista —integrado por 28 legisladores— desempeñará un papel decisivo para definir si la iniciativa, que propone cambios profundos en indemnizaciones, jornadas laborales, vacaciones y relaciones entre sindicatos y empresas, logra aprobarse.
Sáenz sostuvo que el bloqueo interno a eventuales apoyos al proyecto se ha manifestado con amenazas de intervención partidaria, un mecanismo que —según su relato— ya se ha aplicado en provincias como Misiones, Jujuy y la propia Salta cuando legisladores votaron con la Casa Rosada en otras leyes. Perder el control del sello partidario provincial, advirtió, implicaría una desarticulación política que perjudica a los gobernadores y sus estructuras territoriales.
En paralelo, el oficialismo nacional intensificó su ofensiva con gobernadores de distintas provincias para asegurar apoyos o, cuando menos, neutralidades que faciliten la sanción de la reforma, ante la resistencia del kirchnerismo y sindicatos que la consideran una precarización de derechos laborales.
La reforma laboral constituye el principal desafío legislativo para el Ejecutivo este año y, de lograr sancionarse en el Congreso, sería un logro político significativo para el Presidente. Sin embargo, la combinación de presiones partidarias, sindicales y negociaciones provinciales complica el camino hacia la aprobación, poniendo en evidencia las grietas internas tanto en el PJ como en la coalición gobernante.




