El mercado internacional se vio sacudido por una caída abrupta del oro y la plata, con bajas que sorprendieron incluso a los inversores más experimentados. Según explicó el economista Matías Battista, la plata llegó a desplomarse cerca de un 16% y el oro alrededor de un 11% en una sola jornada, tras el anuncio de Donald Trump vinculado a cambios en la Reserva Federal de Estados Unidos. La reacción del mercado estuvo asociada a la tensión política y a la expectativa sobre la independencia del banco central norteamericano.

Battista señaló que la propuesta de Trump de reemplazar a Jerome Powell por un economista de perfil más institucionalista y cercano a los mercados generó un efecto dominó. A partir de allí, se activaron ventas masivas, llamados de margen y liquidaciones forzadas de posiciones apalancadas, lo que profundizó el derrumbe de los metales preciosos, históricamente considerados refugio de valor en contextos de incertidumbre global.

En el plano local, el economista explicó que la baja del oro impacta de manera directa en las reservas del Banco Central argentino, que habrían caído cerca de un 10% por este movimiento. Sin embargo, también destacó que la descompresión del escenario internacional reduce tensiones financieras globales. Para los pequeños inversores, Battista recomendó cautela: evitar entrar en activos que ya tuvieron subas explosivas y recordar que, muchas veces, es preferible observar una fuerte suba desde afuera que quedar atrapado en una caída brusca desde adentro.





