La colonia de vacaciones del SEOM transita una nueva edición con una participación récord y un fuerte compromiso por parte del equipo docente y del sindicato. Así lo destacó su coordinador, Maximiliano Heinzmann, quien valoró el crecimiento sostenido de la propuesta y la confianza de las familias afiliadas.
“Somos 16 profes en total y hay 460 colonos que vienen diariamente a compartir todo lo que es la colonia de vacaciones”, señaló Heinzmann, remarcando que se trata de un espacio que se construye “con mucho amor” y que año tras año suma más participantes. “Los afiliados confían en el sindicato y en todos los profes que trabajan acá, por eso se va incrementando ese número”, agregó.

La colonia está organizada por grupos etarios, que abarcan desde los 5 hasta los 12 años, y cuenta con un esquema logístico que permite facilitar el acceso de los chicos. “Salimos con todos los colectivos desde la sede del SEOM y hacemos un recorrido por distintos puntos de Rafaela para juntar a los chicos”, explicó el coordinador.
Las actividades comienzan cada mañana con trabajos recreativos y deportivos en el amplio predio, además de propuestas dentro del natatorio. En ese sentido, Heinzmann subrayó que “lo primordial es que el chico sepa defenderse dentro del agua en edades tempranas, para después ir desarrollando las distintas técnicas de natación”.

Más allá de las actividades, uno de los aspectos destacados es la igualdad de condiciones para todos los colonos. “Los chicos tienen transporte gratuito, colación gratuita y remeras. Todos vienen vestidos iguales, hacen la misma colación y viajan en el mismo transporte, no hay distinción”, remarcó, valorando el acompañamiento permanente del sindicato.
La propuesta también incluye campamentos, jornadas especiales y la tradicional “fiesta del agua”, que convoca a una gran cantidad de familias. “Es mega popular por la cantidad de gente que asiste y porque siempre hacemos una temática distinta; los chicos y los padres se prenden muchísimo”, indicó Heinzmann.
Finalmente, el coordinador resaltó la importancia del entorno y la infraestructura del predio, que se renueva año tras año. “Estar en contacto con la naturaleza a esta edad, transmitir valores y compartir con chicos que no se ven durante el año es algo muy valioso”, afirmó, y concluyó: “Es un gremio que le devuelve a sus empleados estos espacios para que sus hijos puedan disfrutar del verano”.






