El 2026 comenzará con nuevas actualizaciones en los haberes de jubilados y pensionados de ANSES, en un esquema que continúa ajustándose mes a mes según la inflación. Tanto enero como febrero reflejarán incrementos consecutivos que buscan sostener el poder adquisitivo del sector.
El aumento correspondiente a enero ya fue determinado a partir del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre. En cambio, el ajuste de febrero todavía depende del dato oficial de inflación de diciembre, aunque las primeras estimaciones privadas ya permiten anticipar un posible cálculo.
Cómo se definió el aumento de enero
El ajuste aplicado este mes surge directamente del IPC de noviembre y se incorpora de manera automática a los haberes. El bono extraordinario sigue vigente y completa los ingresos de quienes perciben la mínima, mientras que se liquida de forma proporcional en jubilaciones superiores, siempre dentro de los topes fijados por ANSES.
Qué podría pasar en febrero
El porcentaje de aumento correspondiente a febrero aún no está definido. Sin embargo, varias consultoras proyectan que la inflación de diciembre rondará entre el 2 % y el 2,3 %. Si ese cálculo se confirma, la jubilación mínima se ubicaría alrededor de los $356.000, sin considerar eventuales bonos. No obstante, el valor final dependerá del dato oficial que difunda el Indec en las próximas semanas.





