El colectivero de la línea K atacado a balazos en la zona oeste de Rosario este jueves, episodio que desecadenó un paro de colectivos urbanos e interurbanos hasta nuevo aviso, murió este domingo pasado el mediodía en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.
El jueves a la tarde, un hombre aún no identificado subió al interno 122 de la línea de trolebuses K y atacó a tiros al chofer. El episodio ocurrió en Mendoza y México. La víctima fue identificada como Marcos Daloia, de 39 años, padre de tres hijos y con domicilio en la zona oeste de la ciudad. El colectivero recibió una bala en la cabeza. Una ambulancia del Sies lo trasladó al Heca. Tras sufrir un paro cardíaco, los trabajos médicos lograron reanimarlo.
El hecho se sumó a los asesinatos de dos taxistas, ocurridos en las noches del martes y del miércoles, y al crimen del playero de una estación de servicios, que fue ejecutado en la medianoche del sábado al domingo solamente para dejarle un mensaje al gobierno provincial, según una nota que el sicario dejó en el lugar del hecho. En por lo menos dos de los hechos mencionados se utilizó la misma arma de fuego.
Como consecuencia de la escalada de violencia, Rosario se mantenía virtualmente paralizada en la noche de este domingo, con todos los principales servicios interrumpidos: la UTA lanzó un paro por tiempo indeterminado que continuará el lunes; las estaciones de servicio no trabajan de noche y lo mismo pasa con los taxis y comercios que eligen cerrar las puertas por temor a convertirse en nuevo blanco de los sicarios.
La respuesta del gobierno
Este domingo por la mañana se constituyó la denominada Junta Operativa, integrada por el gobierno provincial, el Ministerio Público de la Acusación (MPA), la Municipalidad y el gobierno nacional para trabajar de manera «conjunta y permanente» en una serie de medidas de seguridad.
Entre las medidas que llevarán adelante, las autoridades destacaron que se triplicará la acción operativa de las fuerzas de seguridad en el territorio. Además, se realizarán acciones operativas focalizadas en zonas vinculadas a las investigaciones en curso.
También se concretarán operativos de saturación y se conformará un equipo especial de investigaciones con miembros de distintas unidades de fiscalía.
La batería de disposiciones delineadas por la Junta Operativa también contempla el incremento del personal policial cubriendo horas de servicio extraordinario y el refuerzo de las fuerzas federales y participación de las Fuerzas Armadas en el apoyo logístico.
En tanto, se decidió ampliar los montos de las recompensas para quienes aporten al esclarecimiento de los hechos.
Por último, se intensificarán los controles de vehículos y personas, para lo cual, pidieron «la predisposición de la ciudadanía».
Por otra parte, el gobierno provincial recalcó la necesidad de «acompañar en el dolor a familiares y seres queridos de las víctimas de estos atentados que venimos atravesando en la ciudad de Rosario».
Al respecto, aseguró que «los ideólogos y ejecutores de estos hechos», a los que calificaron de «terroristas», pretenden «recuperar los privilegios que tenían las organizaciones criminales dentro de las cárceles». «Quieren recuperar el delivery, tener celulares, visitas íntimas ilimitadas, y sobre todo organizar y cometer delitos desde la cárcel», enumeraron las autoridades.
En ese sentido, sentenciaron: «No actúan contra un gobierno: están en contra de todos los rosarinos y los santafesinos en general que queremos la aplicación de la ley para impedirles que sigan cometiendo delitos tras las rejas».
«Todos los niveles del Estado trabajamos de manera decidida y coordinada para dar con estos terroristas que se enfrentan a toda la sociedad», concluyó el comunicado enviado por la provincia.





