Daniel Artana calculó que el nuevo gobierno “enfrenta un tremendo desafío para equilibrar las cuentas fiscales, que requerirá adoptar importantes medidas tanto en gastos como en ingresos. En los primeros 10 meses del año, el gobierno federal tuvo un déficit primario de 2,5% del PBI, 40% superior al déficit observado en el mismo período de 2022”, señaló en el informe de coyuntura del Ieral. “Esto ha ocurrido a pesar de la drástica reducción de las pensiones debido a la erosión que, en términos reales, produce una aceleración de la inflación sobre los pensionados que tienen un pago mensual superior al mínimo”. Advirtió que “las decisiones populistas adoptadas por el Ministro Massa en la última parte de la campaña política han deteriorado aún más la situación fiscal. Las proyecciones de FIEL contemplan un déficit primario del 2,9% del PIB este año y del 3,7% del PIB en 2024”.
Para el economista, “la protección a la pobreza a través de programas especiales ad hoc aumentó sustancialmente. El número de personas que recibieron un programa de asistencia laboral fue de, aproximadamente, medio millón en 2019 y se multiplicó por cuatro en cuatro años. Por el lado de la demanda de las cuentas nacionales, hubo un aumento de la inversión pública en 2023, explicado por los gastos en la ampliación de gasoductos. El nuevo gobierno enfrenta un tremendo desafío para equilibrar las cuentas fiscales, que requerirá adoptar importantes medidas tanto en gastos como en ingresos”.





