Aún con “El Niño” menos dramático de lo esperado, mientras la ganadería saca rodeos de las islas ante la inminente suba del río, en los surcos -después de tres campañas con la sequía como protagonista- los acumulados de lluvias mejoran las expectativas tanto en la región núcleo como en el centro-norte santafesino y en Entre Ríos. Para el que invirtió en trigo, en muchos casos el agua llegó tarde y la cosecha de enero aportaría apenas 14,3 millones de toneladas, apenas 3 más que el pasado año. A mediados de año, la Guía Estratégica del Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario pronosticaba una campaña de 16,2 millones de toneladas, de acuerdo al área sembrada.
Cristian Russo, jefe de la referida Guía, señaló que para el caso del Maíz temprano, los cultivos muestran una “recuperación notable” más allá de lotes afectados por granizo. La soja mejoró por su parte la perspectiva para retomar la siembra con mejores condiciones. “Con el escenario actual, se espera que las próximas semanas de sol potencien aún más el efecto positivo de estas lluvias, brindando una oportunidad de recuperación para los cultivos y aliviando la presión sobre los agricultores de la región”, señaló la BCR.





