El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, estuvo presente durante el debate del proyecto de ley de reforma del sistema de seguridad social en el Palacio Legislativo.
Con 54 votos positivos de un total de 97, la propuesta del oficialismo recibió media sanción en Diputados y este martes desde las 13 horas comenzará a discutirse en el Senado, con altas expectativas para la aprobación.
Tras los escasos siete minutos en los que el mandatario se presentó en el Parlamento, se retiró sin declara a la prensa sobre su proyecto, que entre otros puntos, eleva la edad jubilatoria de 60 a 65 años.
“Nosotros teníamos un litro de leche, se le fue echando agua, agua, agua, pero sigue siendo leche”, manifestó Lacalle Pou en relación a los cambios que introdujeron los miembros del Partido Colorado y Cabildo Abierto.
El presidente intentó remarcar el hecho de que no se aplicaron modificaciones significativas a su propuesta original a pesar de la intervención de otros partidos. «Si fuera agua y ya no leche, no la impulsaríamos», agregó.
Opositores aprovecharon sus palabras para cuestionarlo a él y a su iniciativa. Mariano Tucci, del Partido Frente Amplio, aseguró que, al utilizar esa metáfora, “está alertando -inadvertidamente, tal vez- a todos” sobre que se está “adquiriendo un producto adulterado, de mala calidad y, por tanto, algo que difícilmente sea una opción para alimentar” a los hijos y nietos, pero “que igualmente” se va a “obligar a tragar con nata y todo”.

Lacalle Pou había concurrido al Parlamento para participar de un acto en el marco del aniversario del genocidio armenio. El mandatario ingresó casi al finalizar la intervención de la legisladora del Partido Nacional Carmen Tort y se quedó lo que duró una respuesta del diputado del Frente Amplio Gonzalo Civila.
También estuvieron presentes en la sala el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, y quien lidera la cartera de Defensa, Javier García.
Qué dice la reforma jubilatoria de Uruguay
En base a las modificaciones, los contribuyentes del país oriental deberán continuar con el aporte del 15% de su salario, pero con la división del 10% al Banco de Previsión Social (BPS) y el restante 5% a la AFAP (Administradora de Fondos de Ahorro Previsional). Hasta el momento, los trabajadores que ganan más de cierta remuneración y optan por el ahorro individual aportan 7,5% al BPS y 7,5% a la AFAP.
Por acuerdos entre el oficialismo y el partido Cabildo Abierto (CA), se aceptó la baja de 25 a 20 mejores años trabajados para calcular la jubilación –un cambio que costará 300 millones de dólares, es decir el 0,3% del PBI, y la retirada de los artículos que permitían a las AFAP invertir en el exterior.
Respecto al pedido del Partido Colorado, se obtuvo la disminución gradual del Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social (IASS) y una nueva escala de edad de jubilación de acuerdo a la cantidad de años aportados (a los 63 con 38 de aportes y a los 64 con entre 35 y 37 de aportes).
Con una edad promedio de retiro que hoy está en los 60 años, a partir de esta ley quedará fijada en 61 años para los nacidos en 1973, aumentando en forma escalonada un año para finalizar en los 65 años para los nacidos a partir de 1977. La causal anticipada por retiro prevé 30 años trabajados a la fecha de vigencia de la ley, o 40 o más años de servicios computables para los nacidos a partir de 1973.




