Una gran jugada de Luna, que se filtró entre varios defensores de Estudiantes de Buenos Aires, y fue derribado en el área penal. La sanción fue cambiada por gol por Claudio Bieler y así Atlético, a los 33′ de la primera etapa, sacaba una ventaja que parecía importante para el resto del desarrollo del partido.
Para mayor tranquilidad de la Crema, a los 15′ se fue expulsado Mayorga en la visita y Atlético parecia encaminarse al segundo gol. Se lo anularon a Bieler por offside y dos atajadas tremendas, con las piernas del arquero Vega impidieron que el equipo de Medrán ampliara la ventaja. El último «tapadón» de Vega fue el preludio maldito: gol errado, gol en contra. Y así fue.
En la réplica, un cabezazo intrascendente hacia el punto del penal terminó en un intento de Torres de bajarle la pelota al arquero Peano se quedó muy corto y González aprovechó para enmudecer al estadio rafaelino a dos minutos del final.
Fue empate en uno, muy poco para un Atlético que tuvo todo para ganarlo y dejó pasar la oportunidad.






